Media Cuartilla

Lucir o no fit es decisión de cada una

"Soy fisicoculturista y para muchos este deporte siempre ha sido de y para hombres".

Soy ingeniera industrial y tengo 27 años. Soy  fisicoculturista y madre de un hermoso bebé de tres años.

Quiero contar un poco sobre mi experiencia de vida, mi transformación en un deporte tan exigente como lo es el fisicoculturismo, y digo exigente porque no solo debo seguir un régimen de dieta y entrenamiento, sino también porque exige fuerza de voluntad, ya que todo surge de nuestra mente.

Inicié en el gym siendo una chavala para aumentar de peso, ya que de naturaleza soy muy delgada, algo que en mi adolescencia me acomplejaba. Estando en ese mundo, encontré personas que me guiaron y me motivaron a entrar a las competiciones ya que le había puesto empeño y había obtenido resultados de progreso.

Hice mi primera competición en una copa novatos  en la categoría de BodyFitness, en la que resulté ganadora del primer lugar. Eso me motivó y decidí proseguir. En ese momento era estudiante de la carrera y tuve que balancear entre mis estudios, el deporte, mi vida social, familia y amigos.

El fisicoculturismo exige un régimen de dieta cuando te preparas para una competición, por lo que es difícil mantener una vida social normal. No te puedes desvelar, no puedes consumir cualquier alimento y tienes que cumplir con tus entrenamientos con mucha rigurosidad.

Con el tiempo he aprendido a balancear esto. El deporte me ha enseñado a ser organizada y responsable en cada tarea de mi día.

Desde que tengo a mi bebé  he combinado mi vida entre el deporte, el rol de madre y el trabajo ¿Que si es difícil? Sí lo es y mucho. Puedo compartir con él una pizza (cuando no estoy cerca de competir) o siempre darle su recreación y yo llevar mis alimentos sin faltar a mis horarios de comida.

Debo decir que llevar una dieta para verte siempre fit no siempre es sano. Este deporte se divide en 2 etapas: Fuera de competencia y pre competición.

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En la primera etapa se mejoran tus puntos débiles y no necesariamente tienes que tener niveles de grasa bajos, esto solamente se da en la etapa de competición que es cuando debes tener músculos marcados, pero es un proceso paulatino y programado.

Una mujer saludable debería tener entre un 20% y un 24% de grasa corporal. Tener menos de ese porcentaje de grasa corporal puede causar deficiencias de vitaminas solubles en grasa y si no se tiene suficiente grasa y existe un déficit de calorías, tu cuerpo empezará a usar los músculos para obtener energía, lo que provoca una debilidad general.

Para muchos este deporte siempre ha sido de y para hombres. No es común ver a una mujer con músculos desarrollados o marcados. La sociedad ha impulsado una figura de belleza basada en las modelos que salen en revistas: Cuerpos esculpidos, con pieles y caras perfectas. Pero no hay un tipo de belleza perfecta.

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La belleza se lleva en el interior y cada quien la saca a relucir. Quizás este deporte es “poco femenino” para muchos y lo sé bien porque he tenido que lidiar con personas que me lo han dicho, pero en lo personal me siento muy feliz de mi apariencia y mis logros, entre los que destacan el Tercer Lugar de Campeonato Centroamericano de Mujeres en 2013; el primer lugar del Campeonato Nacional Bodyfitness 2015 y 2016; el Tercer lugar en el Campeonato Centroamericano de Mujeres 2016, Atleta Nacional del Año Fisicoculturismo 2016; Campeona Nacional Bodyfitness Copa Managua 2019,  y el Tercer Lugar del Campeonato Centroamericano y del Caribe 2019.

Lucir o no fit es decisión de cada una. No hay etiquetas de belleza cuando te sientes bien con tu cuerpo. La apariencia no nos define como personas, ni hasta dónde podremos llegar.

Nuestro cuerpo es nuestro templo y tenemos que cuidarlo como tal. Cuidarlo en el sentido de alimentarlo sanamente, ejercitarlo y cuidar la mente porque tener un cuerpo sano también exige tener una mente sana y hacer ejercicios ayuda a tenerla.

Mi mente, mi arma

La mente es tu principal arma en este deporte. Se necesita seguridad y visualizarte en las metas como tal. Si quieres ser una campeona en tu categoría, tenés que creértelo desde antes, creerte esto te va a ayudar a que hagas las cosas como una campeona lo haría.

Muchas veces te podrás sentir muy agotada y cansada, pero ahí es donde entra en juego tu mente, decir no a esas barreras que te alejan de tu meta y solamente pensar en que tienes que cumplir con tu comida, con tu entrenamiento, con tu cardio.

Es una conexión entre tu mente, tu meta y vos. Por ahí leí un escrito muy importante: Todos somos mejores en este deporte desde que tomas la decisión de cambiar tu vida, de ser diferente y entrar en un mundo totalmente distinto, más para nosotras las mujeres.

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Yo creo que la mentalidad de cada persona es lo que te lleva al éxito, es lo que te saca adelante, ver de lo malo algo bueno, ver oportunidades donde muchos no lo ven.

Creo que la sociedad se ha abierto un poco a favor de nosotras. Cada vez somos más las que no tenemos miedo de lucir como nos sentimos mejor. Promuevo el ejercicio no solo para lucir un cuerpo formado o para practicar deportes de forma competitiva, sino por sus múltiples beneficios. La pandemia nos ha enseñado que nuestros cuerpos deberían de ser cuidados.

Doy gracias a las personas que me han logrado escalar en este deporte, porque me han ayudado a ser lo que soy ahora. Me han ayudado a ser responsable, a trabajar en equipo, a ser organizada, tener una mentalidad más fuerte, metas y objetivos a alcanzar, pero, sobre todo a tener amor hacia mi cuerpo.

Voces sororas aborda durante el mes de septiembre la temática del cuerpo desde la visión y las realidades de distintas mujeres.

Ilustración de la Colectiva

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