Media Cuartilla

Let’s talk about sex baby…

Se acabó noviembre y nadie escribió de placer en Media Cuartilla. No es posible. Abandoné la idea de escribir sobre cómo levantar pesas es terapéutico para mí  y me aventé a escribir sobre sexo, sí, sexo y placer sexual.

Durante varios años escribí y luego edité textos sobre sexualidad que se publicaban cada viernes en la sección Familia del Periódico HOY. Ese día el periódico se vendía más y era como el acontecimiento de la semana.

El reto cada lunes era definir sobre qué escribir. Anorgasmia, disfunción eréctil, orgasmos fingidos, Virus del Papiloma Humano, sexo oral, sexo y menstruación, y bueno la lista seguía y seguía. Cada trabajo era un aprendizaje porque había que hacer entrevistas  con especialistas, conseguir testimonios. ¡Uff! Las platicadas con la Chilo Marenco eran las mejores, cátedras puras. Mis respetos.

Hago todo este background porque si hay algo que puedo decirles con certeza es que a todos los niveles existe una necesidad inmensa de educación sexual. Es sorprendente cómo personas adultas y profesionales tienen tantos mitos alrededor de su propio placer, del cuerpo. Les da pena hasta llamar a las cosas por su nombre: pene es pene, vagina es vagina.

Incluso alguien me dijo una vez que le daba asco que su pareja le hiciera el sexo oral. Diablos, pensé yo. Si bien es cierto que lo que pase bajo cuatro paredes y por consenso está bien, también es verdad que sentir asco de tu propio cuerpo ya tiene otras implicaciones.

Pero retomemos el punto de que pene es pene y vagina es vagina. Si no tenemos la capacidad de llamar a las cosas por su nombre, si nos da pena hablar de masturbación, si no sabemos y nunca hemos explorado nuestro propio placer a través de la masturbación cómo carajos le vamos a decir a otra persona qué nos gusta y qué no. Difícil. Y aquí viene otro tema que va de la mano con la falta de educación y es la “desinformación del porno”.

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De pequeños se nos enseña que el sexo es un tema prohibido, malo, cochino, uy. Luego aprendemos que la mujer que tiene una vida sexual activa es una puta, pero el hombre con vida sexual es un macho probado y es normal que tenga mucho sexo.

Ya en la adolescencia y la juventud todos vamos a la “pornopedia” y ahí aprendemos que la mujer debe ser sexualmente sometida, siempre dispuesta a dar sexo oral, debe gemir como condenada y disfrutar del semen como si fuera néctar de los dioses. Ah, se me olvidaba, y que la penetración es el máximo acto de placer.

Disculpen que me vaya tanto al rol femenino, pero soy mujer. En el caso del hombre pues debe ser un penetrador de horas, saber todo el Kamasutra y tener un pene kilométrico. Por supuesto que nada más alejado de la realidad, luego ahí anda el montón de personas con un analfabetismo sexual brutal, sintiéndose los actores pornos y las pobres mujeres fingiendo orgasmos y/o rogándole a Dios “que ya termine este man”.

La sexualidad es tan hermosa, deliciosa y variada como un buen menú. No todos disfrutan el sushi o el chocolate, pero todos necesitamos comer.

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No hay una receta mágica ni un paso a paso, se trata de conocer tu propio cuerpo, de aprender a escucharlo, a sentirlo y luego poder hacer eso mismo con tu pareja y, sobre todo, de poder decirle qué te gusta y qué no y por qué. Negociar en la intimidad para que el disfrute sea mutuo.

No es posible que aún existan tantas mujeres por ahí que no están 100% segura si ya tuvieron un orgasmo. No es posible que existan hombres que piensen que entre más tarden en eyacular, más satisfecha quedará la mujer. A ver, nadie quiere un eyaculador precoz como pareja pero tampoco es para que vayan a comprarse pastillitas a la farmacia solo para aguantar más. No señores, están equivocados.

La vida sexual activa y placentera también es parte del autocuido, es darle a tu cuerpo alegría Macarena, pero también ser responsable de con quién comparto esa alegría. En el caso de las mujeres es hacerme mi papanicolau cada seis meses, usar condón, planificar. En el caso de los hombres es igual, chequearse anualmente, usar el condón y no andar por ahí repartiendo VPH a diestra y siniestra porque son asintomáticos.

Ya llevo más de 700 palabras y no creo que me den permiso de más. Gracias por leerme y acuérdense: reconózcanse dentro del menú, escojan siempre sus platillos favoritos, de vez en cuando prueben uno nuevo y  bon appetit.

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