Media Cuartilla

Poliamor: «La parte sexual viene en segundo plano»

En su tesis Rompiendo el binomio. Relaciones poliamorosas entre jóvenes del municipio de Managua, la socióloga Gracia Carolina Silva define el poliamor como “una no-monogamia consensuada que habla de relaciones románticas en donde los implicados hacen un acuerdo que les permite desarrollar relaciones sexuales o románticas con otras personas”.

La mayoría de las confusiones sobre este tipo de relaciones proviene de la creencia que el poliamor solo se trata de mantener relaciones sexuales con varias personas, pero esto es un error, según Silva.

“Lo que plantea el poliamor es crear estructuras de afecto o estructuras románticas que no sean atadas a un solo individuo. La parte sexual viene en segundo plano, no es lo principal del planteamiento del poliamor relacionarte con otros a partir de la sexualidad”.

Para su investigación entrevistó a seis personas que estaban en una relación poliamorosa y una de las experiencias que tenían en común era la discriminación, ya que eran constantemente juzgados y criticados por no tener relaciones monógamas.

Además de haber escrito la primera tesis en Nicaragua sobre el poliamor, Silva tiene un máster en antropología, trabaja como técnica de proyectos y su tema de interés actual es la migración.

¿Cómo surgió la idea de hacer esta investigación?

Surgió en 2015 cuando estaba estudiando la carrera y se estaba empezando hablar bastante del poliamor. Como se menciona en la tesis, se hablaba de relaciones abiertas, los amigos con derechos, pero nadie hablaba del poliamor. Empiezo a escuchar al respecto cuando estaba estudiando la licenciatura, escucho a algunas personas refiriéndose a sí mismas como poliamorosas y comienzo a leer tanto artículos académicos como artículos en medios.

¿Cuál es la diferencia entre los swingers y las relaciones poliamorosas?

Los swingers son parejas que intercambian con otras parejas, pero solo intercambian para tener sexo con uno de los miembros de otra pareja y el poliamor es una construcción afectiva que no se enmarca en el formato de una sola pareja y no es una construcción de intercambio sexual, sino que es una construcción afectiva, de ahí la diferencia de los swingers y de las relaciones que están abiertas a tener sexo con otras personas.

¿Por qué replantearse la monogamia?

Considero que aceptar la monogamia sin cuestionársela da pie a muchos problemas. Dentro de las parejas ocasiona problemas individuales porque es una construcción que uno la da por hecho y te hace limitarte un montón. De eso se habla un poco en la tesis, que hay muchas personas que suponen que están en relaciones monógamas y en la práctica no lo son. Cuando esas cosas salen a la luz, cuando uno se da cuenta, se siente un golpe porque está la construcción de que solo te pueden querer dentro de una relación monógama.

Yo siento que da pie a que la gente reprima lo que realmente quiere hacer y cuando no lo pueden reprimir más y pasa, hace que haya más dolor. Eso por una parte, también me parece importante venir a romper con la idea de la monogamia o al menos cuestionársela, si uno ya se la cuestionó y quiere ser monógamo todavía, está bien.

Me parece importante darse espacio para que uno experimente, ¿cómo podés estar seguro de qué querés si nunca te has preguntado siquiera si eso está bien o si eso satisface todas tus necesidades? Por eso me parece que es algo que se debería de plantear.

En la tesis estableces que es posible ser poliamoroso y considerarse al mismo tiempo célibe o asexual sin que esto represente una contradicción, ¿podrías explicarlo?

En el caso de los célibes son personas que a pesar de que tienen deseo sexual deciden no ceder a esos deseos y en el caso de las personas asexuales son personas que no tienen esa atracción sexual hacia otros. Lo que plantea el poliamor es crear estructuras de afecto o estructuras románticas que no sean atadas a un solo individuo y la parte sexual del poliamor viene en segundo plano.

No es lo principal del planteamiento del poliamor relacionarte con otros a partir de la sexualidad, sino desde el afecto y la intimidad. Si la sexualidad está en segundo plano, no hay ninguna razón por la cual una persona que sea asexual o no, establezca una relación afectiva con una persona que sí se asume como asexual o se asume como célibe. ¿Que puede ser más complicado? pues sí.

Creo que si los deseos sexuales de las personas involucradas no son los mismos tendrían que negociar, pero perfectamente una persona asexual puede establecer una relación con una o varias personas que no se identifiquen como asexual y esa relación podría estar enmarcada en varios formatos que no necesariamente tendría que ser el poliamor, pero que podrían serlo también.

En los últimos años apenas se está hablando sobre la responsabilidad afectiva, ¿no sería imprudente involucrarse en una relación poliamorosa sin antes saber sobre ese tema?

Sí, yo creo que sería irresponsable. En general creo que sería irresponsable involucrarte con otra persona si no tenés claro la responsabilidad afectiva que estás estableciendo. Lo que vos hacés tiene un efecto en esa persona y debés tomarte el tiempo de pensar si estás bien con eso o no, o si es algo que querés asumir o no. Entonces, me parece excelente que cada vez se esté hablando más de responsabilidad afectiva.

En el caso del poliamor siento que hay mucha gente que dice: “Yo soy poliamoroso, yo estoy en una relación de poliamor” cuando no es así, cuando están usando el término mal, lo que están nombrando en realidad no es eso, sino que están hablando de una relación en la que están varias personas y solo por eso ya dicen que es poliamor, pero desde el poliamor se plantea responsabilidades éticas con las otras personas.

La mayoría de la literatura que hay sobre el poliamor que no es tanto académica, sino que manuales de cómo ser poliamoroso y libros en que personas cuentan sus experiencias, siempre hacen mucho énfasis en la responsabilidad ética con las personas con las que estableces relaciones afectivas y que se basa en la confianza, en la honestidad, en el respeto y en establecer una comunicación clara de lo que cada quien espera para poder amortiguar un poco las posibilidades de que le hagas daño a las otras personas.

Creo que los aspectos humanos son bien complicados en general y manejar relaciones románticas con más de una persona a la vez también lo es. Y sí sería bien irresponsable meterte en una relación sin haberte preguntado o cuestionarme vos mismo cuál es tu responsabilidad afectiva en el marco de esa relación en general y obviamente con el poliamor igual.

¿Qué enseñanzas te dejó el poliamor?

Lo primero es que siempre en cualquier aspecto de tu vida deberías de cuestionarte por qué querés las cosas que querés porque muchas veces, y esto pasa no solo en el plano afectivo, uno quiere cosas solo porque así te han dicho que tiene que ser y no necesariamente tiene que ser así. Hay cosas que pueden hacerte feliz y ni siquiera las has pensado porque nunca te las has preguntado. O hay cosas que podrías no querer y tampoco te has puesto a pensar en eso.

Aprendí a no juzgar, sino ponerme en la posición del otro y acercarme con curiosidad tipo: “Ah, mirá, una persona está haciendo esto y ¡qué interesante!”, tal vez de ahí partir para hacerme preguntas.

Cuando los muchachos que participaron en mi investigación de tesis me contaban sus experiencias yo decía: “¡Wow! Es todo un trabajo el que se toman para tener relaciones poliamorosas” porque me decían que tenían reuniones para hablar de cómo estaban en su estado emocional y de cómo estaba la relación y son un montón de prácticas que yo decía: “Eso debe ser cansado”, pero al final pensé que no, que está súper bien que uno se tome el tiempo de estar preguntando y de ver cómo se sienten los demás, no solo actuar y dar por hecho que porque ya tenés una pareja las cosas van a ser de cierta forma.

Lo más importante que quedó en mi cabeza es siempre hablarlo y siempre preguntar a los demás y a uno mismo. Otra lección muy importante es que las cosas cambian, entonces lo que uno siente y acuerda con otro en un determinado momento pueden cambiar.

Yo siento que en las relaciones más tradicionales uno no se toma el tiempo muchas veces de hacer ese ejercicio porque das por hecho de que tu pareja está feliz, que todo está bien y no hay complicaciones, pero no necesariamente, las cosas no son así.

¿Cuáles son los mayores conflictos que se generan dentro de estas relaciones?

Son varias cosas. Cuando a mí me contaban yo decía: “Ay no, eso es un montón de trabajo”. Creo que por todo esto que desde pequeños la mayoría de nosotros nos educan para querer una relación monógama y cuando tenés una relación que no es monógama en que ambas partes pueden tener más pareja, tenés elementos para hacerte sentir inseguro y por eso necesitas todo ese trabajo de comunicación y de tener estrategias para saber cómo se sienten las otras personas. Yo siento que es bastante esfuerzo.

Algo que recuerdo que decían los muchachos y las muchachas que participaron en la investigación y que creo que los hacía sentir lastimados es la interacción de las relaciones que ellos mantenían con gente fuera de la relación. No sentían que ellos podían venir y compartir con sus familiares que estaban en una relación con otras dos personas porque los iban a juzgar, así que tenían que quedarse callados o no querían que gente en su trabajo lo supieran y era algo que escondían. Eso a veces creaba conflictos internos dentro de la relación, cuando sentían que había una pareja principal que era la que estaba reconocida y otra que no.

Otra cosa que me mencionaban las chavalas es que a ellas las trataban como que eran “zorras” y a sus parejas hombres le celebraban tener una relación con más personas. Esa diferencia, que a las mujeres se les juzgara y a los hombres se lo celebraran es algo que trae conflictos y sentimientos negativos. En un dado caso, uno de los chavalos también se sentía mal porque él tenía dos novias y a una de sus novias le decían que era una puta, que porqué él la aceptaba así y el chavalo estaba enamorado de ella, a él no le importaba ni lo miraba mal, la situación que lo lastimaba a él era ver cómo sus amigos y sus familiares trataran así a una persona a la que él quería.

¿Cuáles son los mayores mitos alrededor del poliamor en Nicaragua? ¿Cómo eliminarlos?

Creo que uno de los mitos que la gente más se cree es que la gente poliamorosa es promiscua y que es bisexual. Cómo eliminarlos realmente no sé, creo que tendrías que empezar por saber qué es poliamor.

El otro es que las personas poliamorosas no quieren tener familia, que también considero que es falso, al contrario, les cuesta más a los que sí quieren tener familia porque sus familias son un poco tradicionales, entonces es preguntarse cómo hacer para que tus deseos de tener familia funcionen dentro de una relación que si la gente se da cuenta que son tres o cuatro personas los van a juzgar.

Pero no sé cómo eliminarlos, creo que es escuchar a las personas que tienen esa experiencia, escuchar creo que podría ayudar a eliminar esos mitos.

¿Por qué es necesario más estudios locales y regionales sobre esto?

Porque es algo que pasa en Latinoamérica también, tal vez en menor escala que en otros países anglosajones o Europa, pero igual pasa y pasa en condiciones muy distintas porque en Latinoamérica por mucho que seas clase media y hayas estudiado, igual todo lo que va a regir tu vida, la sociedad y la cultura en la que estás metido es distinta, es otra cultura y eso marca la posibilidad del tipo de relación que podás tener y de que tan aceptada va a estar.

Es difícil no poder leer y entender bien qué es lo que está pasando y cómo la cultura, la historia y la sociedad en la que vivís marca tus posibilidades respecto al afecto porque no hay trabajos hechos sobre la realidad en la que uno está, solo para las otras realidades.

Ilustración de El gato negro lunar

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