Media Cuartilla

“En Nicaragua hay una normalización de las relaciones entre menores de edad y hombres adultos”

Yanira Balladares tiene 12 años de experiencia en prevención y atención de la violencia machista en zonas indígenas de Madriz. Tras el femicidio de una joven de 15 años en Quilalí cometido por un hombre adulto a quien identifican como su pareja, analiza las causas de la normalización de las relaciones entre menores de edad y hombres adultos, la naturalización de la violencia en el noviazgo y cómo esto se agudizan en zonas rurales e indígenas.

 “En el caso de las comunidades indígenas no solamente hay una normalización sino también una presión social para que las chavalas antes de los 16 años tengan que establecer una relación. El hombre adulto aprovecha esta condición, esa facilidad”, explica Balladares, quien es psicóloga y forma parte de la Red de Mujeres contra la Violencia.

La especialista advierte que no solo hay que poner atención a los femicidios, sino también a los suicidios e intentos de suicidios de adolescentes que están o estaban en relaciones de violencia con novios a quienes quieren abandonar y no pueden porque las extorsionan, abusan y violan.

¿Qué podemos hacer para evitar la normalización de estas relaciones entre mujeres menores de edad y hombres adultos?

Esto tiene que ver con patrones que hemos cargado a lo largo de la historia, mucho se ha normalizado porque a veces no somos conscientes que hemos vivido violencia y eso mismo es lo que transmitimos a las chavalas y a los chavalos.

Nosotras apostamos a que las madres, padres o tutores repasen sus procesos para reconocer su vivencia, qué situación no ha sido normal y no debe seguirse permitiendo, pero para ello se necesitan espacios de crecimiento y no existen, por eso en las familias estos son temas de los que no se hablan. Si además en sus casas las chavalas viven patrones de violencia, eso van a repetir y es más difícil que rompan el ciclo.

Nuestra apuesta es empoderar a las niñas desde chiquitas y formar nuevas masculinidades en los chavalos, procesos que inician en la casa porque es donde debemos comenzar a fomentar el respeto y la equidad, no permitiendo por ejemplo que se ejerza violencia desde la infancia, como los niños peleoneros o el acoso que se da de los niños hacia las niñas.

Es importante que se definan entre los padres y madres el tema de la autoridad, que se establezcan límites claros y que haya comunicación entre ellos.

Llama la atención que los femicidios en los últimos meses han sido perpetrados por hombres menores de 30 años. ¿Cómo se explica que en hombres que han crecido en una sociedad que brinda mensajes e información a diario sobre respeto a los derechos humanos y equidad de género, no hayan calado estos mensajes?

Aquí juega un rol muy importante toda la sociedad porque hemos normalizado la violencia en todos los aspectos. Normalizamos la violencia desde el noviazgo.

Si vos te fijas, cuando hay un caso de femicidio o un intento de femicidio, te das cuenta que todo el mundo sabía que estaba ejerciendo violencia sobre ella, los vecinos sabían que había gritos, que había amenazas, incluso nos encontramos con violencia en plena vía pública y nadie se mete porque carecemos de empatía y una falta de identidad comunitaria que nos diga que esa violencia que ejercen daña a toda la sociedad.

Incluso las mismas familias culpabilizan a la víctima porque ella se metió con él y debe aguantarle, y eso es sumamente fuerte porque se sigue fomentando desde la infancia en todos los espacios que “la mujer es siempre la que pierde”, “que debe aguantar para mantener un hogar”, entre otras.

¿Por qué los hombres adultos buscan a adolescentes y niñas si es un delito sostener una relación con una menor de edad? ¿Por qué no se denuncia?

Podríamos decir que hay una normalización de este tipo de relaciones en Nicaragua. En el caso de las comunidades indígenas es una cuestión generalizada tanto en el área urbana como rural y no solamente hay una normalización sino también una presión social para que las chavalas antes de los 16 años establezcan una relación, entonces el hombre adulto aprovecha esta condición, esa facilidad.

La presión social es para ambos sexos, a los chavalos desde los 15 los ven como una carga y los mandan a trabajar, y en el caso de las adolescentes si no las mandan a trabajar como domésticas las presionan para que busquen quién las mantenga y eso facilita que entren en relaciones de violencia y dependencia económica.

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Está tan normalizado que cuando pregunto sobre esa situación evidente de diferencia de edades, las expresiones son que los hombres de estas comunidades son buenos hombres, así que aunque la chavala tenga 13 o 14 años no importa porque la familia sabe que está en “buenas manos”. Otra justificación es que los hombres son trabajadores y rápido le hacen una casa, que si las embarazan son responsables con los niños, entonces hasta pareciera que hay que rendirle pleitesía a este tipo de hombres.

Otra desventaja que hay es el hecho de que las chavalas físicamente son más desarrolladas, una chavala de 13 o 14 años aparenta más edad e incluso eso también empuja a que las acosen más temprano y que la familia lo asuma como normal y que pronto se vaya, porque también está el factor económico de por medio y si la familia de la niña o adolescente es de escasos recursos y el hombre tiene más recursos entonces es como si la chavala se sacó la lotería.

¿Cree que las niñas están siendo vistas como objetos que pasan de sus padres a sus maridos?

Sí porque el arreglo se hace entre adultos, los padres de familia y la pareja, y no se toma en cuenta a la chavala. Cuando se la lleva a vivir a su casa hay un mayor dominio sobre ella porque sufre violencia no solamente de parte de la pareja, sino también de las cuñadas, de la suegra, muchas son explotadas en la parte doméstica porque la familia colabora mucho para que la muchacha esté aislada y hay control en su forma de vestir, en con quién habla, evitan que salga. En todo colabora la familia del agresor.

La familia de la chavala se puede dar cuenta que hay violencia física, psicológica y económica y ellos asumen que está bien porque para qué ella se fue con él y dicen que si la van a traer se va a volver prostituta. Al final siempre se termina culpando y señalando a la chavala que es la víctima.

Debido a ese control en todos los aspectos de su vida, difícilmente puede salir de ese ciclo de violencia porque en las comunidades rurales hay mujeres que están en completo dominio por la parte económica, mujeres que no trabajan de forma remunerada y no tienen control ni de los huevos que pone la gallina.

¿A qué señales deberíamos estar alertas para detectar la violencia en los noviazgos?

A veces como padres actuamos de forma contradictoria, tal vez porque no se dan cuenta o porque no quieren enfrentar al problema, es como si hay un miedo de aceptar que algo no está bien y le dan poca relevancia y así justifican que pase lo que te pase es tu culpa.

En el caso de los noviazgos muchas veces los padres ni saben con quién se fue la hija porque no hay comunicación y apertura para hablar de este tema. Es una realidad y es parte del crecimiento que los y las adolescentes experimenten noviazgos.

Hay cambios de comportamiento que nos dan pistas que las chavalas no están bien, el hecho que solo quieran estar encerrados, que tengan conductas agresivas, cambios bruscos de conducta, pasar de la tristeza al llanto. Debemos estar atentos a los celulares, que muchas cosas que le están ocurriendo a nuestros chavalos y chavalas tienen que ver con la forma cómo se están relacionando en el mundo virtual y debe haber controles de parte de los padres para saber qué contenido ven, con quiénes hablan y de qué.

En esta zona hemos tenido casos de adolescentes que se han suicidado porque eran víctimas de violencia en el noviazgo y es hasta que se hace el estudio que nos damos cuenta que esta chavala de 14 años se suicidó porque estaba bajo amenaza de chantaje y de dominio, y estamos hablando de casos de chavalas que económicamente han vivido bien pero su novio había estado ejerciendo una presión extrema sobre ella que la obligaba a robar para darle porque él tenía imágenes comprometedoras que ella le envió y que amenazaba con publicar, y esto es más común de lo que pensamos.

En algunos grupos de chavalos a los que les doy acompañamiento me dicen: “Es que ahora las chavalas le venden fotos a uno, entonces si una chava quiere una recarga y uno se la puede dar entonces ella manda una foto y uno las guarda”, y es así también que hay posteriormente chantajes y en algunos casos hay “novios” que después de tener esas fotos y chantajearlas y manipularlas las obligan a tatuarse frases o cosas en zonas íntimas y les toman fotos que continúan propiciando el abuso. Los padres no saben de ese infierno que viven sus hijas porque “se la pasa tranquila con su celular”.

¿Cuáles serían los consejos para que las madres, padres y tutores evitemos que nuestros hijos y particularmente nuestras hijas, caigan en esa violencia y chantaje?

Es importante trabajar desde la infancia la autoestima, la autoconfianza, la autonomía, la independencia, el hecho de fijarse metas e impulsar a las chavalas a lograrlas, decirles que ellas pueden, que son capaces, que no tienen que esperar a nadie que les venga a resolver el mundo, que no se empapen tanto de los cuentos de hadas porque son cuentos e incluso se recomienda reducir la hipersexualización.

Debemos asumir que la responsabilidad de lo hijos e hijas es hasta los 21 años o hasta que concluyen una carrera, sabemos que hay muchas dificultades, más en las zonas rurales y con mucha dificultad terminan la secundaria, entonces nosotros les explicamos de oportunidades que hay de acceso a becas, a cursos formativos, de buscar alternativas para que no nos quedemos pensando que como somos pobres y vivimos en una comunidad no vamos a poder salir adelante.


¿Cómo pueden acabar o cortar con ese ciclo de violencia? ¿Cuáles serían las pautas?


Reconocer qué es violencia, analizar qué cosas vos crees que son normales y te causa un daño, y bueno romper el silencio. Asumir que eso que te está pasando no es normal y que te está haciendo daño y que necesitas salir de esa situación porque si no lo reconoces entonces difícilmente vas a salir y nadie te va a poder ayudar.

Librar a una mujer o adolescente de un circulo de violencia implica compromisos reales de parte de todos los actores sociales e instituciones y no se logra porque las instituciones tienen acentuado el patriarcado, el machismo y son estructuras que debemos romper, aunque no seamos bien vistas por ello.

Arte realizado por El gato negro lunar

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